El café irlandés tiene diferentes presentaciones dependiendo del lugar donde se encuentre, a la exigencia del gusto del consumidor y la cultura.
Índice
Puedes ofrecer en casa, un café bien preparado y bien presentado tal como si tuviese otra procedencia.

Origen del Café irlandés
Su origen se remonta a la década de los 40, del siglo XX, cuando en un rudo inverno en Irlanda, en un aeropuerto y para apaciguar el frío Joe Sheridan, le puso whisky de su país al café.
Este tipo de café lo consumen mucho los británicos y es muy popular en esos países. En Irlanda le llaman café dublinés.
Obviamente el café es de Irlanda y su característica principal es el whisky que se pone para hacer la mezcla, si este whisky es irlandés sería perfecta la combinación ya que tendría originalidad, sin embargo, si usas un whisky que tengas a la mano, aunque no sea irlandés igualmente quedaría bien.
Ingredientes
Los ingredientes que caracterizan al café irlandés, no son solo el café y el whisky, si no que se utilizan algunos otros que te explicamos a continuación.
- Café expreso (1 taza)
- Azúcar moreno (2 cucharadas)
- Whisky irlandés u otro whisky(25 ml.)
- Nata montada
Puedes agregar como ingrediente al gusto:
- Crema de leche (200 ml.) y canela
A estos ingredientes se les puede añadir otros, para conseguir otros sabores y variedades. Este café también es llamado irish coffee.
¿Cómo hacer un café irlandés?
Los ingredientes y materiales que usarás para hacer café irlandés son el agua caliente, la copa, la taza, la cucharilla, la cafetera de cápsulas y cápsulas o cafetera clásica.
Se llena una copa con agua caliente y para lograr el toque irlandés es conveniente usar una copa alargada.
Se añaden dos cucharadas de azúcar moreno o azúcar de sobre. Colocas un poco de whisky en la copa, preferiblemente irlandés y revuelve bien todo para lograr la mezcla.
Por separado prepara el café bien cargado, bien fuerte, que tenga buen sabor, textura y que sea cremoso, si lo prefieres puedes usar cafetera de cápsulas con cápsula compatibles u originales, para hacer este café. Por el contrario, si utilizas una cafetera clásica deberías utilizar un café molido de primera.
Pon el café en la copa dejando espacio para la nata que añadirás antes de servir.
Otra manera de presentarlo es mezclando el azúcar con el whisky y quemándolos para obtener un licor dulce, a esto se le agrega el café y dejando espacio previo, se coloca allí la nata, que es el toque irlandés que lo distingue demás del licor.
Así se obtienen otros tipos de texturas en el café, que es el otro aspecto que identifica a este café y que, tú y tus invitados degustarán sintiéndose por momentos en Irlanda.
Si presentas un café irlandés a un invitado, él se sentirá bien atendido.
Variedades de café irlandés
Existen otras variedades de este café irlandés, que surgen de cambios e incorporación de otros elementos, por ejemplo, el café irlandés flameado, cuyo mecanismo al fuego se aplica para que pierda su potencia alcohólica y sea más agradable al gusto.
Por otra parte, este café es un digestivo muy efectivo, perfecto para consumirlo una tarde con amigos y familiares, después de una comida en variedad de alimentos o en cantidad.